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Césped Artificial: Seis Mitos Desmentidos

Césped artificial: seis mitos desmentidos

¿Disfrutas con todo ese trabajo duro que te espera para que tu césped esté (y se mantenga) en buen estado? ¿No puedes esperar para sacar tu viejo y escandaloso cortacésped cada dos semanas? Si quieres un césped perfecto, durante todo el año, pero sin todo este esfuerzo, puede que ya te hayas planteado instalar un césped artificial. Sin embargo, puede que hayas escuchado algunas falsas ideas que te hayan echado para atrás. ¿Cuáles son los mitos más frecuentes sobre el césped artificial?

Descubre a continuación seis mitos sobre el césped artificial que es necesario desmentir. ¿Cuántos creías que eran verdad?

  1. El césped artificial supone unos costes elevados
  2. El césped artificial no es apto para los niños
  3. El césped artificial no es seguro para las mascotas
  4. El césped artificial parece falso
  5. El césped artificial suele tener problemas de drenaje
  6. El césped artificial es malo para el medio ambiente

1. El césped artificial supone unos costes elevados

Muchas personas creen que no pueden permitirse tener césped artificial porque su instalación es demasiado cara. Sin embargo, aunque te sorprenda, el césped artificial cuesta menos que el césped natural a largo plazo.

¿Cómo es posible?

Es verdad que el césped artificial requiere una inversión inicial más importante. Sin embargo, mantener un césped natural requiere muchos gastos que simplemente no se aplican al césped artificial. Por tanto, podrás ahorrar una cantidad de dinero considerable en:

  • Mantenimiento: no necesitarás fertilizantes, piensos ni pesticidas para que tu césped se mantenga sano y verde.
  • Consumo de agua: no necesitas regar el césped artificial, lo que reducirá tus costes de consumo de agua.
  • Herramientas: no tienes que comprar un cortacésped ni otras costosas herramientas de jardinería, con lo que ahorrarás cientos de euros cada pocos años.

Si sumamos todos estos ahorros, el césped artificial resulta una opción aún más rentable que el césped natural. Podrás beneficiarte del coste total de propiedad de un césped artificial, que es inferior al de un césped natural entre cinco y siete años después de su instalación.

2. El césped artificial no es apto para los niños

Puede que los primeros tipos de césped artificial fueran duros y ásperos, pero han cambiado mucho desde entonces. Los materiales que se utilizan actualmente tienen una textura mucho más similar a la del césped natural, lo que permite que los niños jueguen sobre él en total seguridad.

Turfgrass, por ejemplo, es suave al tacto y no irrita la piel sensible de los niños. Está fabricado en Europa utilizando materiales no tóxicos, lo que lo convierte en el mejor césped artificial para los niños.

3. El césped artificial no es seguro para las mascotas

 Otra idea preconcebida sobre el césped artificial es que es malo para los animales, pero podemos asegurarte que es perfectamente seguro para tu querida mascota, ya sea un perro, un gato o cualquier otro animal. Les encantará rodar sobre él tanto como lo harían sobre un césped natural. En cambio, no volverán a cavar hoyos, dejar manchas de orina sobre tu césped verde o entrar en la casa con las patas llenas de barro.

Sin duda, unas valiosas ventajas para los dueños de animales y sus mascotas que quieren disfrutar al máximo de su tiempo de juego en un jardín exuberante sin tener que preocuparse de nada, ¿verdad?

4. El césped artificial parece falso

 Al elegir un césped artificial, asegúrate de que seleccionas el tipo, color, altura y densidad más adecuados para tu jardín y tus necesidades personales.

Y, evidentemente, también querrás que parezca césped auténtico. Pues bien, tenemos buenas noticias para ti: nuestras increíbles colecciones Turfgrass no solo tienen un tacto realista, sino que también presentan un magnífico aspecto. Solo un ojo experto podrá notar la diferencia.

 5. El césped artificial suele tener problemas de drenaje

 Si quieres disfrutar de tu césped artificial durante mucho tiempo, la prioridad número uno al colocarlo es asegurarte de que el drenaje sea suficiente.

Si está correctamente instalado, el sistema de drenaje protegerá tu jardín de las inundaciones y las lluvias intensas, tanto si la superficie subyacente de tu césped artificial es de hormigón duro o de tierra blanda.

6. El césped artificial es malo para el medio ambiente

 Como ya hemos subrayado, el césped artificial, a diferencia del césped natural, no necesita regarse. Por tanto, podrás ahorrar tiempo y dinero mientras reduces tu huella ecológica. En resumen, si eliges Turfgrass, cuidarás del medio ambiente.

¿Necesitas cifras exactas? Se calcula que un césped artificial puede ayudarte a reducir tu consumo de agua entre 2920 y 3650 litros al año. Sin duda, se trata de un ahorro importante, ¿no?

El césped artificial tampoco necesita ser fertilizado ni tratado con pesticidas, lo que impide que estos productos químicos nocivos puedan penetrar en el suelo y las aguas subterráneas.

Además, el césped artificial Turfgrass es 100 % no tóxico y libre de plomo. Y, al minimizar la cantidad de agua y aditivos utilizados durante nuestros procesos de producción, contribuimos aún más a un medio ambiente más saludable.

¿Te gustaría obtener más información sobre el césped artificial o nuestras colecciones Turfgrass? Ponte en contacto con uno de los distribuidores de tu zona.

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